PREPARANDOTE PARA EL EMBARAZO
Preparar el cuerpo antes del embarazo: por qué es clave para la fertilidad y la salud del bebé
Durante años, la búsqueda de embarazo se ha centrado casi exclusivamente en el momento de la concepción. Sin embargo, la evidencia científica actual muestra que la etapa previa al embarazo (preconcepción) es determinante para la fertilidad, el desarrollo embrionario y la salud futura del bebé.
Preparar el cuerpo antes del embarazo no es solo una práctica de autocuidado: es una intervención preventiva basada en biología, endocrinología y epigenética.
El cuerpo fértil no se improvisa. Se cultiva.
La etapa preconcepcional: una ventana biológica clave
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el cuidado preconcepcional como:
“Las intervenciones biomédicas, conductuales y sociales realizadas antes de la concepción para mejorar los resultados del embarazo y la salud futura.”
Este período puede abarcar de 3 a 6 meses antes de buscar embarazo, ya que:
- La maduración del ovocito comienza aproximadamente 90 días antes de la ovulación.
- La espermatogénesis dura alrededor de 74 días.
- El estado metabólico, inflamatorio y hormonal influye directamente en la calidad reproductiva.
Esto significa que lo que ocurre en el cuerpo meses antes del embarazo influye en la calidad del óvulo, del endometrio y del entorno hormonal.
Factores clave en la preparación del cuerpo para el embarazo
1. Estado nutricional y calidad ovocitaria
La nutrición influye directamente en la función ovárica, la ovulación y el desarrollo embrionario.
La investigación muestra que:
- La dieta tipo mediterránea se asocia con mayor fertilidad (Karayiannis et al., 2018).
- Los antioxidantes protegen al ovocito del estrés oxidativo.
- Los ácidos grasos omega-3 mejoran la calidad ovocitaria y la implantación.
- El hierro, zinc, selenio y vitaminas del grupo B participan en la regulación hormonal.
El estrés oxidativo es uno de los principales factores implicados en la disminución de la calidad ovocitaria, incluso en mujeres con buena reserva ovárica.
Estudios en reproducción asistida muestran que el estado inflamatorio y oxidativo puede influir más que la cantidad de ovocitos (Agarwal et al., 2012).
2. Equilibrio hormonal y metabólico
El eje hormonal reproductivo (hipotálamo-hipófisis-ovario) es sensible a:
- estrés crónico
- inflamación
- resistencia a la insulina
- alteraciones tiroideas
- disbiosis intestinal
Incluso pequeñas alteraciones pueden afectar:
- la ovulación
- la fase lútea
- la implantación
- la calidad endometrial
La literatura científica muestra que la inflamación sistémica de bajo grado puede reducir la fertilidad (Gaskins & Chavarro, 2018).
3. Salud intestinal y microbiota
El intestino regula:
- absorción de nutrientes
- metabolismo hormonal
- sistema inmune
- inflamación sistémica
La disbiosis intestinal se ha asociado con:
- SOP
- endometriosis
- fallos de implantación
- inflamación endometrial
Además, el estroboloma intestinal participa en el metabolismo de los estrógenos, afectando el equilibrio hormonal.
(Moreno-Indias et al., 2016)
4. Sistema nervioso y fertilidad
El cuerpo no concibe desde el estrés crónico.
El exceso de cortisol puede:
- inhibir la ovulación
- alterar la progesterona
- afectar la implantación
- modificar la función inmunológica uterina
La fertilidad requiere un estado fisiológico de seguridad metabólica y nerviosa.
Desde la neuroendocrinología reproductiva, se reconoce que el eje HPA (estrés) y el eje HPG (reproductivo) están profundamente conectados.
5. Salud del endometrio
El endometrio es el lugar donde ocurre la implantación.
Factores que influyen en su calidad:
- inflamación uterina
- infecciones crónicas (ej. endometritis)
- microbiota uterina
- niveles de progesterona
- flujo sanguíneo uterino
La preparación del endometrio es tan importante como la calidad ovocitaria.
6. Epigenética: el cuerpo como entorno del futuro bebé
Uno de los hallazgos más importantes en fertilidad es el papel de la epigenética.
El entorno metabólico, nutricional y emocional de la madre puede modificar la expresión genética del embrión.
Esto influye en:
- desarrollo fetal
- metabolismo futuro
- sistema inmune
- riesgo de enfermedades crónicas
(Fleming et al., 2018)
Preparar el cuerpo antes del embarazo no solo mejora la fertilidad: influye en la salud de la siguiente generación.
Preparar el cuerpo es recuperar el equilibrio
Desde una mirada integrativa, preparar el cuerpo para el embarazo implica:
- nutrir el organismo
- regular el sistema nervioso
- reducir la inflamación
- apoyar el eje hormonal
- mejorar la salud intestinal
- escuchar el ciclo menstrual
El ciclo menstrual es un indicador de salud hormonal y metabólica. Cuando el ciclo recupera su equilibrio, el cuerpo se acerca a su estado fértil natural.
Un enfoque integrativo de la fertilidad
La preparación preconcepcional no es solo tomar suplementos o esperar a ovular.
Es un proceso de reconexión con el cuerpo.
Es aprender a observar:
- el ciclo
- los síntomas
- la energía
- las emociones
- los ritmos biológicos
Porque el cuerpo fértil no se fuerza.
Se acompaña.


